CÓMO Y CUÁNDO APLICAR CALOR
El calor puede ser un gran aliado para relajar músculos y mejorar la circulación en tu mascota… pero solo si se aplica de forma correcta.
¿CUÁNDO USAR CALOR?
Aplica calor principalmente en dolores musculares, contracturas o dolor crónico leve, para ayudar a relajar la zona y mejorar la movilidad. Por ejemplo:
- DOLORES MUSCULARES LEVES: después de ejercicio intenso, esfuerzo físico o tensión por movimiento brusco.
- CONTRACTURAS O MÚSCULOS TENSOS: cuando los músculos están rígidos o acalambrados.
- DOLOR CRÓNICO LEVE: en mascotas mayores con artritis, artrosis o molestias recurrentes.
NO USES CALOR en lesiones recientes, inflamaciones agudas, heridas abiertas, fiebre o golpes recientes. En esos casos, el frío suele ser más recomendable y siempre consulta al veterinario.
CÓMO APLICAR CALOR CORRECTAMENTE:
- NUNCA APLICAR CALOR DIRECTAMENTE SOBRE LA PIEL. Puede causar quemaduras.
- ENVUELVE la bolsa térmica, manta eléctrica o compresa caliente en una tela fina antes de colocarla.
- APLICA POR CORTOS PERIODOS (5-10 minutos) y retira para que la piel descanse.
- OBSERVA A TU MASCOTA: si se incomoda, retira el calor de inmediato.
MATERIALES ÚTILES:
- Bolsas térmicas de agua caliente.
- Almohadillas eléctricas en modo suave.
- Mantas térmicas
- Compresas calientes reutilizables.
(Todos deben aplicarse con funda o tela para proteger la piel)
NUESTRO CONSEJO: Ten siempre a mano un método seguro de calor en casa. Puede ser muy útil para aliviar molestias leves mientras consultas con tu veterinario.
RECUERDA: Aplicar calor es un primer auxilio y alivio temporal. No reemplaza la revisión veterinaria si el dolor o rigidez parece grave o persistente.
Descárgate nuestra infografía y tenla siempre a mano.